La mayor metrópolis de Sudamérica
São Paulo es la ciudad más grande de Brasil y de toda Sudamérica, con una región metropolitana que supera los 22 millones de habitantes. Aunque tiene pocos íconos postales en el sentido clásico, la ciudad está ampliamente reconocida como la capital cultural y gastronómica del continente, con una escena de museos, teatros, bares y restaurantes que rivaliza con cualquier gran metrópoli mundial. Quien llegue esperando playas se decepcionará; quien busque arte, arquitectura y buena mesa difícilmente se irá insatisfecho.
Avenida Paulista y el MASP
La Avenida Paulista es el corazón simbólico de la ciudad, escenario de manifestaciones políticas, de la marcha del orgullo LGBT y de conciertos de fin de año. Allí se encuentra el MASP, el Museo de Arte de São Paulo, reconocible por sus pilares rojos que elevan el edificio sobre una planta libre y crean una plaza pública debajo. Su colección reúne obras de Rembrandt, Van Gogh, Portinari y otros grandes nombres; el museo suele ofrecer entrada gratuita en días específicos de la semana, por lo que conviene comprobar el horario actualizado antes de la visita.
Parque Ibirapuera
Diseñado por Oscar Niemeyer, con paisajismo de Roberto Burle Marx, el Parque Ibirapuera es el principal pulmón verde de la ciudad y reúne museos, pabellones de exposiciones, lagos y kilómetros de senderos para caminar y correr. Los domingos, el parque se llena de familias, ciclistas y vendedores ambulantes, funcionando casi como una extensión al aire libre de la vida social paulistana.
Centro histórico y Beco do Batman
En el centro antiguo vale la pena visitar la Catedral de la Sé, el suntuoso Theatro Municipal y las terrazas panorámicas del Edificio Martinelli y del Farol Santander, antigua sede del banco Banespa. En el barrio bohemio de Vila Madalena, el Beco do Batman es un callejón estrecho cubierto de grafitis que cambian constantemente, hoy rodeado de bares y talleres de artistas, uno de los lugares preferidos para el final de la tarde.
Liberdade y el Mercado Municipal
El barrio de Liberdade alberga la mayor comunidad de descendientes japoneses fuera de Japón, con tiendas, restaurantes de ramen y una feria de fin de semana repleta de comida y artesanía oriental. En el Mercado Municipal, construido en 1933, el clásico es probar el sándwich de mortadela, apilado con generosas lonchas de fiambre, o el pastel de bacalao, siempre acompañados de un jugo de fruta fresca.
La Pinacoteca y la escena de arte contemporáneo
Cerca de la Estación de la Luz, la Pinacoteca de São Paulo ocupa un edificio histórico de ladrillo visto y reúne la mayor colección de arte brasileño de los siglos XIX y XX del país, con obras de Tarsila do Amaral y Cândido Portinari. El barrio circundante, cruzado por líneas de metro y tren, también concentra una creciente escena de galerías independientes y talleres, reflejo del apetito paulista por el arte contemporáneo más allá de los grandes museos.
Gastronomía e información práctica
São Paulo concentra la mayor diversidad gastronómica de Brasil, desde las tradicionales panaderías de barrio hasta restaurantes premiados internacionalmente, como el D.O.M., del chef Alex Atala. Los domingos, comer pizza es casi un ritual paulista, herencia de la fuerte inmigración italiana. Las churrasquerías con sistema rodízio, donde la carne se sirve directamente del asador en la mesa, son también una experiencia clásica. La ciudad cuenta con un metro eficiente y aplicaciones de transporte ampliamente disponibles; conviene reservar de dos a tres días para conocerla con calma, recordando que muchos museos cierran los lunes. También vale la pena reservar una mañana para el barrio de Bela Vista, conocido como Bexiga, el histórico enclave de la colonia italiana con trattorias tradicionales e iglesias centenarias.